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La Marrana de Felix PDF Imprimir E-mail
Indice del artículo
La Marrana de Felix
Descripción del lugar
Contexto Histórico
Palabras clave y bibliografía
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Desde tiempos inmemoriales se repite siempre en la Comarca de la Baja Alpujarra, el dicho: Vas a causar más estropicio que la marrana de Felix. Esto viene de la época de mediados del Siglo XVI, cuando la rebelión morisca que se produjo en 1.568, contra el Rey Felipe II. Se reunieron todos los habitantes moriscos en Felix, los de Vícar y parte de Dalias, concentrándose para rebelarse contra la represión del Rey.

Felipe II llamó al Marqués de los Vélez, que era el señor feudal de la comarca de Almería, Don Luís Fajardo. Estos señores feudales tenían la obligación de formar un ejército para impedir cualquier acto de rebeldía contra el Rey. Así que este Marqués parte inmediatamente para Felix y Huéneja, que era donde estaba la mayor parte, Huécija fue el primer sitio que se sublevó. Los moros mataron a todas las personas que había allí, y cuando el Marqués llegó, los derrotó y los moros que pudieron se fueron a Felix y allí continuar la lucha.

La concentración allí en Felix, era masiva porque estaban esperando que un hermano de Abén-Humeya (jefe de los rebeldes moriscos), que venía con refuerzos traídos de África, pero no se vinieron con poca cosa, sino se vinieron con todas sus cosas, sus objetos de la vida diaria, necesarios para ellos. Además de traer a sus mujeres e hijos. Mientras tanto, el Marqués de los Vélez, que quedó en Huécija, esperando órdenes del Rey, para ver hacía donde seguía.

En ese periodo de espera el Capitán García (Gobernador de la Alcazaba de Almería, jefe militar de la plaza de Almería), se enteró que en Felix, había una gran concentración de moros con un botín valiosísimo. Este Capitán tenía pocas personas, pero a pesar de eso se arriesgó, fueron andando a escondidas para su protección de los moros. Se quedaron a unos tres kilómetros de Felix, en una cortijada, la cortijada “Gitar”.

Ya por la noche acamparon para de madrugada, plantear cómo atacar a Felix, la defensa y demás. Para mayor seguridad, pusieron una guardia, de pronto, de madrugada sobre las tres o cuatro, uno de los centinelas vió moverse las cañas, y pensó que los moros los habían descubierto, por lo tanto dió la voz de alarma, se prepararon todos con su fusil y demás armas, esperando a lo que se movía. Y sale de entre las cañas una marrana, con ocho o diez marranillos alrededor. El sitio donde estaban los moros era de un poblador cristiano que criaba cerdos, el huyó y escapó la cerda, por lo tanto ésta, tuvo que buscarse comida.

Se formó tal pitote que se hizo muy famoso, y que ha durado hasta ahora, de ahí el dicho: Vas a causar más estropicio que la marrana de Felix.