| La Virgen del Río y su tradición Mariana |
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Página 1 de 5 Se cuenta que esta leyenda sucedió sobre el siglo XVIII en la villa de Huércal-Overa; en la que en una noche tormentosa con destellos de relámpagos y el fragor del trueno se unían a la lluvia intensa. Un molinero, mísero y mezquino de la aldea de Overa quiso cruzar el camino a Huércal-Overa por la conocida rambla del río Almanzora. Su mujer asustada le persuadía con consejos de que cejase de atravesar el río y él, no la hizo caso hasta que su caballo se le paró en medio de la Rambla del Bobar, justo cuando llegó a su garganta más estrecha, donde descarga sus aguas sobre el Río Almanzora y por donde sólo se puede salir de allí rambla arriba o rambla abajo. El jinete, sobrecogido de terror por los rayos y truenos se apercibe de que algo espantoso se le viene encima, y ve con estupor una lengua de agua de muchos metros que lo inunda todo con su fiereza ya que esta rambla recoge todas las aguas desde la Cuenca de Vélez Rubio hasta el Río Almanzora. Poniendo todo su empeño en hacer que el caballo andara, y viendo que no tenía salida por ningún lado recurrió al recurso de toda alma que se ve perdido y como cristiano elevó sus súplicas al cielo nombrando a la Virgen de los Desamparos, y le pidió que le salvara de aquella riada prometiéndole que si lo hacía le haría un santuario en aquel lugar y jurándole ir todos los días a rezarle. De repente el caballo se giró y se lanzó a correr rambla abajo de tal manera y rapidez que las aguas nunca llegaron a cogerles llegando sanos y salvos, tanto el caballo como él y agradeció a la Virgen lo que había hecho por ellos. La Virgen, dice la tradición, se apiadó de él y es por esto por lo que el molinero pronto cumplió lo que había prometido y construyó una ermita y allí colocó un cuadro de la Virgen de los Desamparos. A raíz de esta leyenda que el molinero contó y siendo el sitio donde se edificó la ermita el único lugar por donde tenían que pasar la gente desde Cuevas hacia Huércal-Overa, todo cristiano le rezaba y depositaba sobre la imagen una limosna pidiéndole ayuda para sus seres queridos. La Rambla del Bobar tuvo una ermita mejor con los años, donde se veneró hasta los últimos años del siglo pasado la imagen de los Desamparos, que con el tiempo y popularmente se le conoce como la Virgen del Río, patrona del pueblo. |