Pintoresco, pequeño y acogedor pueblo entre Tabernas y Lucainena de las Torres, en plena Sierra Alhamilla, con historia y tradición. La celebración de MOROS y CRISTIANOS era, antes de la despoblación del interior de la provincia de Almería, la manifestación festiva más interesante; no se ha podido recuperar por falta de jóvenes interesados. El día 13 de julio se celebra la fiesta local, dedicada al patrón SAN ANTONIO; además de los actos típicos de estos días lúdicos como diana, juegos de mesa, tiro al plato, actividades deportivas, trofeo de fútbol, misa, procesión y castillo de fuegos artificiales; es destacable la misa rociera, la bendición de los roscos para el Santo, la Subida de Coches Antiguos, la suelta de un cerdo y el toreo por los aficionados del pueblo de una vaquilla en el patio de la escuela. La procesión por las calles engalanadas, juegos infantiles, concursos y deportes completan los programas. Es destacable la tradicional celebración de los Moros y Cristianos. El baile nocturno cierra cada noche la fiesta.
La FIESTA del VERANO o del EMIGRANTE, con el fin de juntar a los hijos y amigos del pueblo que tuvieron que dejar su tierra, se organizan algunas actividades para la diversión, algún día de agosto (es variable). El toreo de la vaquilla, pasacalles, actividades culturales, deportes y la verbena animan unas fiestas para el encuentro y la amistad. Se mantiene la costumbre el Sábado de Gloria de colocar en las puertas y calles del pueblo "pencones"; en la noche, denominada del Huerto, aparecen las puertas de las muchachas simpáticas y de las novias con macetas y flores, apareciendo el resto del pueblo decorado con objetos estropeados, coches viejos y otros utensilios, que la mañana del Domingo de Resurrección provocarán la risa y los comentarios de la gente.
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